¿Por qué ganamos más partidos que la temporada pasada? (Parte II)

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Los Tampa Bay Buccaneers de 2020 han igualado el récord de victorias que consiguieron en la temporada 2019. Sólo han necesitado 10 partidos para lograrlo, mientras que el año pasado necesitaron 14 para ello. ¿Qué ha cambiado de un año a otro en esta mejora de resultados?

LA LINEA OFENSIVA

Como remate a la parte de ataque, y tal vez un poco fuera de lugar, vamos a examinar a la línea ofensiva de Tampa, tantas veces denostada y con razón, si bien no ha sido capaz de abrir más huecos para la carrera sí ha mejorado de manera ostensible en la protección al QB.

SacksYardas
201936222
20201493
Diferencia-22-129

Nada menos que un 60% menos de capturas a Tom Brady con la correspondiente menor pérdida de yardas.

Tras examinar las estadísticas del ataque, se apreciaban notables diferencias entre la temporada 2019 y 2020 pero tal vez no sean decisivas para explicar cinco victorias más.

LA DEFENSA

Veamos si es la defensa la que ha inclinado la balanza. Empecemos por la carrera.

AcarreosYardasMediaTD carrera
20192308093,526
20202317663,328
Diferencia1-43-0,202

Al igual que ocurría en la parte de ataque, los números son muy parecidos. A una menor media de yardas por intento se contrapone que en 2020 nos han anotado dos TD más, por lo que este aspecto no está siendo un factor diferencial, lo que es lógico puesto que la defensa contra la carrera de 2019 ya estuvo a un nivel excelente y el margen de mejora no es mucho.

Entonces, ¿tal vez hemos mejorado mucho en la defensa contra el pase, que el año pasado estuvo peor? Vamos a comparar las estadísticas.

PasesRecepciones% Recep.YardasMediaTD pase
201940626565,27%370313,9725
202035524268,17%247510,2317
Diferencia-51-232,90%-1228-3,75-8

Jugar un poco más pausados y cuidar más el balón hace que nuestros rivales tengan menos jugadas de ataque. Por eso nos lanzan menos pases, aunque con un poco más de precisión. Sin embargo, el número de yardas rendidas por aire sí es sensiblemente inferior al año pasado, así como la media de yardas por recepción y, sobre todo, hemos reducido en un tercio el número de TDs de pase encajados.

Lavonte David y JPP en un sack (Foto: Mark LoMoglio/Associated Press)

LA PRESION DE LA DEFENSA

Ya el año pasado, la defensa que Todd Bowles ponía en práctica trataba de hacer que el QB rival sintiera la presión en casi todo momento. Este año no está siendo distinto (no sé de qué partido contra Saints me habla usted) pero, además, esa presión se está materializando más que en 2019.

SacksQB HitsTFL
2019225948
2020327259
Diferencia101311

El número de sacks, de golpes al QB rival y de placajes por detrás de la línea de scrimmage ha aumentado del año pasado a este.

LAS RECUPERACIONES DE BALON

Y esa mayor presión por parte del front seven ¿en qué se traduce? No se está siendo tan hábil esta temporada a la hora de recuperar balones sueltos (un 50% menos) pero la secundaria ha dado un paso adelante:

INTFumblesF. GanadosPick SixPD
20196169247
202012115146
Diferencia6-5-4-1-1
Carlton Davis tras una intercepción (Foto: Kamil Krzaczynski/Associated Press)

Cuando el QB rival lanza cuando o hacia donde no debe, lo que el año pasado eran “¡uy, casi!”, ahora son balones atrapados y así, manteniendo el número de pases defendidos, se ha doblado el número de intercepciones. Por eso, el número de recuperaciones totales es mayor que en 2019 (15 contra 17).

LA DISCIPLINA

Por último, y no por ello menos importante para los Bucs, dada nuestra tradicional facilidad para dispararnos en el pie, se ha reducido de manera importante el número de infracciones cometidas:

PenalizacionesYardas
201986700
202057519
Diferencia-29-181

El equipo hace un tercio menos de faltas que nos cuestan 18 yardas por partido menos, mientras que nuestros rivales, habiendo reducido el número de pañuelos (72 contra 57), nos han regalado casi el mismo terreno (657 yardas contra 604). No son puntos, pero todo cuenta.

RECAPITULANDO

Como se ha podido ver, la mejora en los resultados tienes varias razones y ninguna de ellas tiene un peso tan decisivo como para ser considerada la única causa del aumento de victorias.

Eso sí, como mínimo se han mantenido las prestaciones con respecto al año pasado y la suma de pequeñas, o no tan pequeñas, mejoras (mayor protección al QB, mejora en el pase, cuidado del balón, menos faltas, más sacks, menos yardas permitidas en el pase) permiten decir que, en estos 10 partidos, el equipo ha sido, en conjunto, manifiestamente mejor que el de 2019.

Y a vosotros, ¿os han servido esto datos para sacar alguna otra conclusión? Sea sí o no la respuesta, sentaos tranquilamente, llenad vuestra jarra y dadle otra pensada, que los números con grog entran mejor.

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